PROTECCIÓN MEDIOAMBIENTAL

En Imprimir Mi Revista somos conscientes de la importancia que tiene la protección medioambiental y por ello, todas nuestras actividades se basan en el desarrollo sostenible.

Para conseguir esta labor nos aseguramos de que toda la materia prima, el papel en nuestro caso, incluye el Certificado FSC (Forest Stewardship Council).

Esta es la imagen del logo de la Certificación FSC

Certificado FSC

FSC es una organización no gubernamental internacional creada en México y con sede actual en Alemania, que fue creada con la finalidad de promover una gestión forestal ambientalmente responsable, socialmente beneficiosa y económicamente viable en los bosques de todo el planeta.  Desde sus inicios en el año 1993, la organización ha ido agrupando a científicos, ecologistas, comunidades indígenas, ingenieros forestales, además de asociaciones de 34 países y otras colectividades que guardan relación con los bosques.

El Certificado FSC, ofrece la garantía al consumidor de que los productos forestales que lo incluyen proceden de montes aprovechados de una manera racional y de acuerdo a los Principios y Criterios del FSC. Esto quiere decir que la madera con la que está hecho el papel que utilizamos en Imprimir Mi Revista, proviene de bosques sostenibles.

Esta es la imagen de un bosque
En total, la organización FSC ha otorgado su marca a unas 47 millones de hectáreas  en todo el mundo y más de 20 mil productos. La marca se preocupa por la sostenibilidad y solo otorga su sello a aquellos productos que contribuyen al desarrollo social y económico sin dañar el medio ambiente. De esta forma, atribuye la garantía de que tanto el bosque como los productos que se obtengan de él, han sido tratados en todo momento de manera ecológica.

Para ello los administradores o propietarios de las unidades de gestión forestal que quieran lograr la certificación forestal FSC, han de contactar con una entidad de certificación acreditada FSC para que proceda a un proceso de evaluación. Después, la entidad de certificación comprueba que la operación cumple con todas las exigencias FSC. En caso afirmativo, la entidad emite un certificado FSC de gestión forestal con una vigencia de cinco años. Aun así, para asegurarse de que durante todo ese periodo las actividades se desarrollan de acuerdo a lo exigido, se hace un seguimiento con regularidad anual para seguir garantizando los estándares FSC.

Además, si los administradores o propietarios desean vender productos certificados FSC,  como los que usamos en Imprimir Mi Revista, deben también de conseguir la certificación cadena de custodia. Ésta se aplica a productores, fabricantes y transformadores, así como a los distribuidores de productos certificados FSC. Esta segunda certificación se encarga de avalar que los productos vendidos con la etiqueta FSC hayan cumplido todos los estrictos estándares del Forest Stewardship Council desde el bosque hasta su punto de venta final.

Esta es una imagen de la cadena del Certificado FSC desde la materia prima, hasta el producto final.

En cada etapa de la cadena de transformación y procesamiento se aseguran de que los productos de madera certificados se mantienen separados de los no certificados.

 

El Reciclaje

Otra de las áreas de vital importancia para un desarrollo sostenible es el reciclaje y en Imprimir Mi Revista somos conscientes de ello. Una tonelada de papel reciclado salva la vida de 15 árboles adultos. Además, se requiere un 60% menos de energía para fabricar papel a partir de pulpa reciclada que celulosa virgen. 

Esta es una imagen de una revista sobre una mesa, junto a un café y unas flores.

Por si esto fuera poco, una tonelada de papel reciclado ahorra más de 30.000 litros de agua y, dada la escasez cada vez más acusada de este recurso, en Imprimir Mi Revista somos muy proclives al empleo de papeles reciclados, además de enviar al proceso de reciclado todos nuestros deshechos de producción.

Para reciclar, la primera etapa incluye una fase de clasificación. Dependiendo de si es blanco o por el contrario, ya está impreso. Los papeles brillantes implican una mayor dificultad, pero también pueden ser aprovechados en cierta medida.

Cuando ya se ha recolectado el papel, este se envía a una industria que se encarga de proceder con las siguientes fases del reciclaje. Entre las diferentes etapas se incluye una primera de segmentación. En ella se separan las fibras vegetales de las impurezas, como los metales y alambres, entre otros.

Esta es la imagen de varias revistas apiladas.
En una siguiente fase, una batidora de enormes dimensiones trocea el papel por segmentos con agua templada, lo calienta y lo machaca hasta lograr crear una pasta. Una vez realizado esto se procede a la separación de impurezas, tinta incluida, y se blanquea de nuevo. El proceso posterior es exactamente igual al que se realiza con pasta original en la fabricación de papel.

Esta es la imagen del logo de Imprimir Mi revista